martes 27 de mayo de 2008

Falta madurez


Es mucho lo que se habla en el país sobre la necesidad de copiar el modelo político de Estados Unidos. No se pueden comparar las normas de comportamiento entre una sociedad desarrollada, con instituciones independientes y fuertes que representan a un sistema y no a un partido en el gobierno, con otra en la que las políticas no están basadas en principios sino en circunstancias coyunturales.
Para la sociedad norteamericana constituye una afrenta imperdonable sorprender a uno de sus personajes públicos o privados en actos de infidelidad. Aquí los rumores abundan y hasta casos comprobados ha habido de aventuras extramaritales y nada ha pasado.
En Estados Unidos no se le perdona a un político que hable mentiras. Faltar a la verdad es peor que el delito o el desliz mismo en que se haya incurrido. Aquí funcionarios y presidentes han sido sorprendidos mientras mienten y todo sigue igual.
En Estados Unidos los candidatos han recibido apoyo público de comunidades homosexuales y lesbianas, mientras aquí un político no se atreve a reunirse con ese segmento poblacional que en los últimos tiempos ha ido en crecimiento y salido cada vez más del anonimato.
Hay políticos de Estados que han admitido el consumo de drogas. En el país eso sería una admisión imperdonable.
Durante el fin de semana la aspirante demócrata Hillary Clinton, en busca de apoyo hispano, se pegó a “pico ‘e botella” de una cerveza Presidente durante un acto político en Puerto Rico mientras su rival, Barack Obama, se fajaba a bailar salsa en procura del apoyo de la población latina.
¿Qué político dominicano, en plena campaña, se atrevería a ingerir en público alguna bebida alcohólica y mucho menos a mostrar la etiqueta como lo hizo la señora Clinton?
Hipólito Mejía, el más desenfadado de los políticos dominicanos, fue quien más se acercó a admitir la bebida cuando en un acto político dijo que él no sólo se la bebía sino que se la untaba por todo el cuerpo. Por poco lo satanizan.
Es evidente que es mucha la diferencia entre ambas sociedades y escasa la madurez entre los políticos dominicanos como para pretender compararse con el de un país en que las instituciones sí funcionan y están más allá de un período de gobierno.

lunes 26 de mayo de 2008

¿Hacia dónde vamos?




Es preocupante la descomposición social y la inversión de valores imperante en esta sociedad.
Sólo alarma a algunos los niveles de violencia que se registran pero no se nota interés
en ofertar verdaderos modelos que sirvan de ejemplo en una sociedad en la que el afán de lucro y la facilidad para conseguir dinero y posición social no se detienen ante nada.
Es por eso que para muchos es normal el transfuguismo y que el estudiar y capacitarse no es importante. Más importante parece tener un buen padrino político que te responda en los momentos de necesidad.
Acorde con esos falsos valores encuadra el espectáculo organizado por el director de Prisiones, general José Ignacio Sandoval, en la cárcel de Najayo dedicado a las madres con la participación de Omega, preso por violencia intrafamiliar, y del merenguero Dimanchy, preso por tráfico de drogas.
Lo menos que corresponde en un país desarrollado es la destitución de la autoridad responsable de una acción similar.
¿Cómo es posible que éste funcionario, ante mujeres y madres detenidas en la cárcel bajo su mando, defina como ejemplar a un hombre bajo custodia por golpear a su esposa?
¿Es ejemplar un hombre con una segunda querella por violencia en un país con tan alto índice de femenicidios? ¿No son las autoridades las llamadas a hacer cumplir las leyes?
Parece que la sociedad requiere cambios. Es preocupante el rumbo hacia donde nos llevan.

viernes 2 de mayo de 2008

¿Cuáles son peores?


Bajo ninguna circunstancia justifico el proceso huelgario que desarrolla el Colegio Médico Dominicano en los hospitales de Salud Pública y del Instituto Dominicano de Seguros Sociales cada cierto tiempo. Hace 16 años que mi madre, Modesta Caldera, murió en el hospital del IDSS en medio de una de las tantas huelgas realizadas por la entonces Asociación Médica Dominicana.
Reconozco el derecho que tienen los médicos a reclamar sus reivindicaciones, pero, insisto, no puedo respaldar que dejen sin servicio a los más necesitados que son quienes acuden a esas instituciones del Estado.
Sin embargo, más irresponsables que los médicos huelguistas son un grupo de galenos que ayer acudió al Palacio Nacional a respaldar las aspiraciones reeleccionistas del doctor Leonel Fernández.
Esos médicos tienen todo el derecho a respaldar a quien entiendan mejor los representa desde el Gobierno, pero me gustaría saber cuál es el rol que juegan en los hospitales cuando el CMD llama a paralización.
Las autoridades no deberían temer a la pretensión de Waldo Ariel Suero y su grupo de abandonar los servicios hospitalarios cuando disponen de tantos galenos para ofrecer esa asistecia.
¿No pretenden esos médicos estar con Dios y con el Diablo cuando apoyan los llamados a huelga contra el Gobierno y cuando acuden en masa a respaldar al presidente que les niega sus reivindicaciones?
Habría que preguntarse cuáles son peores si los que se mantienen fieles a su gremio o los que quieren estar bien con ellos y con el Gobierno.

martes 22 de abril de 2008

Las cosas de la vida


Vea como son las cosas. Los políticos prometen luchar por el bienestar de la población a la que dirigen sus mensajes, principalmente en época de campaña electoral.
En sus discursos prometen de todo con tal de agenciarse votos en las elecciones ya sean presidenciales, congresuales o municipales.
Unos y otros anuncian futuras soluciones a los problemas más acuciantes. Desde la reducción de los molestosos apagones, a la rebaja de los artículos de primera necesidad, así como alternativas a la escasez de agua potable y aumento de sueldos a los gremios profesionales y técnicos que cada día reclaman.
Sin embargo, se les cae la careta, principalmente cuando están a la oposición y por lo bajo se alegran cuando esos mismos problemas afectan al gobernante de turno y máxime cuando éste aspira a la reelección como en el caso actual o como ocurrió con el agrónomo Hipólito Mejía en el tramo final de su mandato.
Por hipocresía no van a expresar alegría por el resurgimiento de los apagones y por las alzas en los artículos, pero es evidente que se regodean del mal momento porque pasa el gobernante de turno tanto por esto como al tener que enfrentar movimientos huelgarios.
Así es la vida. Le pasó a Hipólito cuando a los supermercados se les llamaba “la casa del terror” y ahora a Leonel en que los aumentos son considerados el mayor peligro para ganar en primera vuelta.

viernes 22 de febrero de 2008

Ciudado con eso...


El ingeniero Diandino Peña, director de la Oficina para el Reordenamiento del Tránsito, encabezó ayer la segunda prueba del Metro de Santo Domingo al ponerlo a rodar desde la antigua cementera hasta la estación que está en la urbanización Buena Vista, en el kilómetro 9 de la carretera de Villa Mella.
Gran entusiasmo despertó entre los moradores de esa comunidad cuando vieron rodar los tres vagones de la obra cumbre del presidente Leonel Fernández en este período de Gobierno.
Sin embargo, lo que motiva este comentario es censurar las violaciones a las normas de seguridad que impera en todas partes del mundo el abordar un vehículo de esa naturaleza.
Resulta que el ingeniero Peña hizo el recorrido desde una de las puertas de los vagones y saludaba a las personas a su paso. El funcionario sabe que antes de arrancar el Metro deben ser cerradas las puertas. Que después no quieran hacer exigencias de esa naturaleza cuando él fue el primero en violar esa norma de seguridad.
Esa actuación del ingeniero Peña puso hasta en riesgo la continuación de una obra en la que la presente administración ha puesto tanto empeño y dedicado tantos recursos.
¿Usted se imagina que a causa de una falla inesperada los vagones se hubieran detenido de manera abrupta y hubiera provocado la caída del funcionario o alguno de sus acompañantes?
Déjemos el populismo y rodeémos una obra tan importante de los mayores visos de seguridad. Hay demasiados recursos en juego para estar inventando.

jueves 27 de diciembre de 2007

El afán de figureo

El afán de figureo de ciertos funcionarios llega a lo ofensivo. Es tanto su empeño por las apariciones públicas que se dejan deslumbrar por las cámaras fotográficas y de televisión.
Ese tipo de funcionario no hace nada ni comienza ninguna actividad si no están los medios de comunicación o si falta su fotógrafo o camarógrafo particular. Algunos hasta se los llevan de viaje al exterior para cualquier acto que implique “guardar algún recuerdo” o enviar una nota de prensa.

Lo anterior viene a colación al ver los espacios pagados, a página entera a color, publicadas por la Secretaría de Deportes en todos los periódicos del país para reseñar la entrega de unas canastitas de Navidad por el incumbente Felipe-El Jay-Payano a inmortales, glorias del deporte, entrenadores y atletas protegidos por el Programa de Apoyo a Atletas de Alto Rendimiento (Parni).

No voy a sacar cuentas de lo invertido en la compra de las canastas, pero por la forma parece que fue mayor la inversión de Sedefir en pago de publicidad que en la adquisición de las mismas.
“La consistencia es el triunfo” es el lema de las páginas publicadas por Sedefir y el secretario Payano parece que hace honor a eso porque es reiterativa su actitud de “hacer constar” lo que hace su administración. No hay dudas de que así “e`palante que vamos”.

lunes 17 de diciembre de 2007

Irresponsables


La foto que precede este comentario habla por sí sola de la irresponsabilidad imperante en determinadas áreas del gobierno, no nada más de esta administración.
Se trata de la “Escuela Básica Río Yuna” construida no se en qué fecha a la orilla del río de ese mismo nombre en la comunidad de Arenoso.
¿A qué ingeniero se le ocurre levantar una edificación a tan pocos metros de un río para poner en peligro la vida de educadores y estudiantes? ¿Cómo lo autorizaron las autoridades de Educación y lo permitieron las autoridades de esa comunidad?
Los ocupantes de esa “edificación” no sólo están expuestos a posibles inundaciones, sino a la humedad y a las plagas y alimañas que pululan en toda la zona.
Lo menos que debían es estar presos lo que permiten cosas como esas.